Mobimundo ® 2016 de Peña Vargas

“Detrás de una marca, siempre hay una historia”

Eran tiempos difíciles para los emprendedores y Cesáreo Peña Vargas, nacido en la madrileña calle Segovia, aparece en Bilbao tratando de abrirse paso en el mundo industrial. La Guerra Civil cercena sus proyectos vitales y está apunto de emigrar a América en busca de un futuro prometedor para los suyos. Una moneda al aire . . . y el destino le retiene en España.

 

Enseguida puede comprobar que las condiciones de vida de la mayoría de los españoles – víctimas de una durísima posguerra – le impiden dar rienda a su creatividad y a sus inquietudes artísticas.

 

A pesar de ser un apasionado seguidor de las vanguardias europeas –Walter Gropius, fundamentalmente –, y de los emergentes diseñadores italianos, los primeros productos que salen de su taller son muebles convencionales capaces de satisfacer las necesidades básicas de la deprimida sociedad de posguerra.

 

Cesáreo Peña Vargas y su esposa Carolina Rodríguez, madrileños los dos, se instalan definitivamente en la capital. La vocación innovadora del empresario le acerca hasta la Ciudad Lineal, un proyecto constructivo del genial Arturo Soria con el que pretendía armonizar vida laboral y familiar.

 

El fundador levanta un pequeño taller de muebles junto a su vivienda; los empleados forman parte de la familia, y conforme van creciendo los hijos –nueve en total – se van incorporando al negocio familiar.

 

El crecimiento de la producción obliga a Cesáreo Peña Vargas a construir en los años sesenta una pequeña fábrica en la madrileña localidad de San Fernando de Henares, donde se encuentra en la actualidad la sede de la compañía. Con el traslado de Arturo Soria a San Fernando de Henares, el proyecto del empresario madrileño alcanza su madurez, y su progresión constante le otorga el merecido lugar que ocupa actualmente en el panorama del mueble metálico español.

Mobimundo ® 2016 de Peña Vargas

Mobimundo ® 2016 de Peña Vargas